Deporte Navarro

24/01/2017

Velocidad - Pedro Sarasíbar, medalla y diploma al mérito deportivo

Pedro Sarasíbar Latasa ha recibido en el museo olímpico de Barcelona, la medalla  y el diploma al mérito deportivo, el pasado 20 de enero en la III Gala Anual del Patinaje que organiza la Real Federación Española de Patinaje (RFEP) por su labor dentro del patinaje velocidad. Una noticia que él recibió con sorpresa y agradecimiento.

 

40 años dedicados a este deporte bien merecen este reconocimiento, tanto como competidor con 44 títulos nacionales en su palmarés, como por los éxitos cosechados como entrenador en el CD Amaya y seleccionador nacional.

 

Este pamplonés de 45 años se calzó unos patines a la edad de 5 años en la Txantrea en lo que iba a ser su club en su carrera deportiva como patinador. Sus primeros patines tenían ruedas de hierro, pero pronto consiguió unas de plástico. “En mi barrio había mucho patinador, los amigos de mi hermano patinaban en el Txantrea, y solíamos ir a verlos competir, uno de ellos, me regalo mis primeros patines con ruedas de hierro y entré en el equipo” comenta Pedro; de la mano de José Mari Vega, quien iba a ser su entrenador durante muchos años, 18 para ser exactos. No se le dio mal y comenzó a conseguir sus primeros triunfos en los campeonatos de España, desde las categorías inferiores y contribuyeron a la motivación para seguir en este deporte.

 

En esos años participó en los Campeonatos de Europa y del Mundo con la selección nacional ya desde la categoría de juvenil convocado por el seleccionador Javier Romera.

 

Pedro compaginaba sus estudios con sus entrenamientos y competiciones, con sus clases como monitor de patinaje en los colegios de Azpilagaña (88-92) y Larraona (90-92), años en los que organizó los primeros encuentros escolares de patines junto con entrenadores de otros colegios, en un principio de forma independientemente de la federación y los clubes. A raíz de aquello, la federación lo nombro coordinador de las escuelas de patinaje, de la mano de Iosu Faber. 

 

“El único parón en cuanto a competiciones fueron los 9 meses de mili en el año 92 pero no del todo puesto que el Consejo Superior de Deportes, durante las Olimpiadas de Barcelona 92 , me libero del servicio militar, junto a dos patinadores de hockey, que también se encontraban realizando el servicio militar, estábamos en las listas de deportistas de alto nivel, y el hockey había entrado como deporte de exhibición. En aquellos meses también con el ejército participé en las olimpiadas militares, en pruebas de atletismo.”

 

El año 93 supuso un cambio de inflexión, en lo que él llama la mejor época de su vida al hacerse cargo del equipo de patinaje velocidad del CD Amaya (1992-2015), tras recoger el testigo de manos de Oscar Jáuregui, donde siguió compitiendo, y aportando su experiencia tanto en pruebas de equipo, como en individuales y donde en aquellos años el equipo de Amaya consiguió varias medallas de oro en campeonatos de Europa, en las categorías juveniles y 5 Ligas Nacionales de Clubs consecutivas.

 

Un año después Juan Antonio Martínez se hizo cargo de la selección y Pedro acudió como ayudante en el Campeonato del Mundo del 94 en Gujan Mestras. Y en el año 95 al Campeonato del Mundo de Australia también como ayudante, pero esta vez acudió en solitario. Hasta que el 97-98 se hizo cargo de la Selección Española. En esos años se trajeron varias medallas de oro de los mundiales gracias a patinadores como Sheila Herrero.  Años de gloria al recoger tantos galardones y satisfacciones y como consecuencia de ello sus equipos, siempre era bien recibidos en el mundo del patinaje. “Hasta el 2004 cuando lo tuve que dejar; se me hacía muy complicado compaginar entrenamientos del equipo de Amaya, la selección nacional, el centro de tecnificación, con el trabajo”, el establecimiento de venta de material deportivo de patinaje y esquís que junto con Garikoitz Lerga abrió en 1998. 

 

“A raíz de llevar la selección me hice cargo del Centro de Tecnificación, después de que lo dejara Juan Antonio Martínez, un centro creado por el Gobierno de Navarra a través del Instituto Navarro de Deporte y Juventud como ayuda a los deportistas de élite donde Esteban Gorostiaga, médico deportivo marcaban las pautas de entrenamiento, dietas y controles físicos con el fin de aumentar la calidad de los entrenamientos y con los que pronto se obtuvieron muy buenos resultados. Allí estuve dos o tres años hasta que lo pude derivar en Ion Navarro hacia el año 2002”, explica.

 

Aunque en la actualidad ha dejado la competición, “la última carrera que recuerde fue en las 24 horas de Lemans de hace seis años”, sigue patinando y haciendo deporte. Como él comenta “he pasado del deporte de competición, al deporte motivao, donde competía conmigo mismo por ejemplo en la Behobia, al deporte salud, ya sin sufrir, donde me dedico a correr, algo de bici y patinar”.

 

Pero este deportista lleva los patines no solo en los pies, sino corriendo por las venas, por eso sigue muy involucrado en la organización, colaboración y difusión de carreras como la P2P, la San Silvestre y ayudando a algún que otro equipo como las patinadoras del Roller Derby.

 

Gracias Pedro.

Fotografías